domingo, 19 de junio de 2016

Etapa 7: Roncesvalles - Hondarribia.

Con seguridad la etapa más complicada de toda la semana, aunque sobre el papel debería haber sido de las más sencillas.

Muchos factores: cansancio acumulado, lluvia persistente, terreno embarrado, fría temperatura, falta de competitividad, y alguna sorpresa final que marcó la etapa definitivamente.

Amanece en Roncesvalles (que no quiere decir que saliera el sol) con temperatura fresca y sin lluvia inicial. Subimos con Sam y Rober a la línea de salida en la furgo, dejando ya dentro de ella todo el equipaje, en lugar de hacerlo vía organización como durante el resto de la semana.

Los números de la etapa son favorables. Unos 98km, sin grandes puertos, sin ser tampoco rodadora, con mucha tachuela y desnivel negativo superior al positivo (perderemos 1.000m más de los que ganamos, para terminar a nivel del mar). Pero números son números y la realidad es otra.

El cronometrado estará entre el km 31 y 63 (aprox), pero como anticipaba un par de párrafos más arriba, el afán competitivo ha llegado a su fin y ya solo queremos llegar a Hondarribia sin más. Nos costará.

Apenas hay 4 "tachuelas" importantes. Una de ellas es de hormigón y con rampas del 30%. No serán más de 200-250m de longitud, pero se hacen interminables. Las consigo ciclar, porque ese terreno agarra bien la rueda, pero cuando pasamos de ahí a la tierra (barro), a la segunda o tercera complicación en forma de mínima piedra, tengo que echar el pie a tierra. Hay muy pocas fuerzas ya.

La lluvia he hecho también acto de presencia y el chubasquero no me lo quitaré en todo el día. Son mantas de agua que van y vienen, y ya es más el agua que hay en el suelo y en los charcos, que la que a veces viene del cielo. Un espectáculo.






Buena parte de la carrera transita por Francia, aunque solo tomamos consciencia de ello cuando al atravesar alguna población te percatas de que todas las matrículas llevan la "F" y que los letreros ya no los entiendes (aunque igual es que ya no llega azúcar al cerebro).

Paramos en el primer avituallamiento previo al inicio de la cronometrada y vamos calados, la lluvia persiste y el frío es intenso. Paramos a tomar un caldo, llenar el bidón, limpiar cadena y resistirnos a salir. Creo que fue el momento más decisivo de toda la semana, donde me llegaron a asaltar dudas reales de si terminaríamos la carrera. Faltar 70km y estar en esas condiciones es preocupante. Estamos helados y apenas hemos empezado el día. Cuanto más nos quedemos parados, peor será para terminar.

Nos ponemos en marcha deseando que rápidamente el camino se ponga cuesta arriba donde poder empezar a generar calor corporal y calentarnos un poco. Afortunadamente por falta de cuestas no va a ser y vamos entonando el cuerpo. Pero en modo automático; nada ya de pensar en el crono. Solo queremos llegar, llegar y llegar y que se acabe el día.

Los bosques son cerrados y en alguno de ellos nos metemos por una senda errónea terminando encerrados entre el río, la ladera vertical y un camino inexistente. Me llevo un buen susto cuando en uno de los parones saco el pie de la cala y el desnivel es tal que cuando quiero apoyarlo en el suelo... no hay suelo; caigo al río (junto con bici) desde dos metros de altura. Esto como broma ya está bien. Javi me ayuda a salir (se le ve que está tan hasta las "pelotas" como yo". El sendero correcto no puede estar muy lejos. El GPS indica que estamos encima de él, pero es que en esa pendiente no se distingue lo que hay 10m más arriba de donde estamos. Finalmente lo localizamos ladera arriba tras superar en 15m de distancia lineal, 10m de altura (nos teníamos que haber traído cuerdas). Habremos perdido otros 15' por lo menos. Esto ya nos quita aún más la competitividad. Solo queremos llegar.

Un par de tormentos más, llegamos al fin del cronometrado y segundo avituallamiento. Según el track, nos quedaría un último collado, pero el tiempo sigue empeorando y el aguacero es de escándalo. La organización ya casi nos obliga a bajar por carretera. No nos resistimos, pero antes recuperamos fuerzas y comemos bien. Estaremos como 30 corredores bajo la mini-carpa. No para de llover, pero decidimos salir ya.

Según perdemos altura la lluvia va cesando y la temperatura caldea más. Pronto cogemos un carril paralelo a la carretera que terminará uniéndose con el track original. Enlazamos uno con otro y seguimos en dirección Hondarribia. Ya empezamos a pisar asfalto de ciudad; coches, semáforos, rotondas, puentes...

Estamos a escasos 3km de meta. Esto ya está hecho.

Sin saber aún cómo, pierdo de repente el control de la bici. Me pego un golpe en la cara al caer, me dejo medio labio en el suelo y la mitad de dos dientes y me golpeo mandíbula. Sigo hasta meta no sé cómo y según entro, directo a la ambulancia. Muy aturdido, me atienden. Tengo que esperar al médico que está de camino para que me vea la herida; cuando llega me tumbo en la camilla, me pinchan anestesia en el labio y comienzan a coser. Creo que todos los puntos son exteriores; por dentro del labio no me suturan. El resto es solo limpieza de las quemaduras del golpe. Lo que no me explico es que no tengo un solo golpe más; nada de nada, solo la cara. No me lo explico.

Todo el fin de fiesta al traste. Sin poder disfrutar de la entrada en meta, de hacernos las fotos, de los abrazos, de la emoción del momento, de pegarnos el baño en el Cantábrico, de la entrega de maillot "finisher", de coger un poquito de arena y un poquito de agua de mar que juntar con la del Mediterráneo que cogí en Roses, de la entrega de premios, de irnos a cenar juntos, de despedirnos del equipo de Jordi... En fin, una pena.

Adelantamos el viaje a esa misma tarde para estar en casa cuanto antes.

Clasificación de Etapa: Duodécimos.
Final acumulada: Octavos

No ha sido el final que había deseado, pero es el que es, y hay que asumirlo así. Ahora queda cerrar página y recuperarse. Ya vendrán mejores finales seguro.

Agradecer a tres personas la semana.

- A Nacho de Verifica por la ayuda incondicional para poder asumir la carrera con garantías.
- A Javi por los meses de preparación previa de todo lo necesario, y por toda la intensa semana de carrera en la que no me ha perdido de vista.
- Y sobre todo a Raquel por facilitarme las cosas en casa para poder tomar esa semana al año de "aventura", y por recoger las migajas de vuelta a casa.

Chema

Etapa 6: Jaca - Roncesvalles

El viernes entra cambio de tiempo en la etapa más larga de la Transpyr, y aunque en Jaca amanece despejado, se ve que el Oeste, dirección en la que discurre la carrera, está muy cubierto. Entraremos en Navarra para terminar la etapa en Roncesvalles, donde la previsión es de lluvia para mitad de tarde.

La etapa consta de 136km y 2.800md+. El tramo cronometrado estará entre el 33 y el 113 aproximadamente.






La salida se hace de nuevo neutralizada y en pocos minutos estamos saliendo de las calles de Jaca para entrar en algún sendero muy estrecho donde se suceden los parones y bloqueos. Nos hemos despistado un poco y vamos demasiado detrás del pelotón para evitarlos.

Esos primeros kilómetros del día se hacen cuesta arriba, aunque el desnivel a salvar aún no es exigente. Pero los esfuerzos se van acumulando y el cuerpo empieza a resistirse. Es el primer día que nos ponemos chaleco de invierno, y es que hace una temperatura a caballo entre no llevar abrigo (en las subidas) y quedarte pelado si no lo llevas (en los llanos y bajadas).

Hoy las autoridades nos han permitido volver a poner el dorsal, pero cuando tenemos que hacer un tramo de conexión por carretera, nos para la organización para reagrupar bloques del pelotón y esperara que llegue la Guardia Civil para que podamos ciclar por el asfalto. Seguro que eso no lo hacen al día siguiente en la Quebrantahuesos. Con tanta parada y por la idea de no gastar muchas fuerzas en los primeros 30 km, nos hemos quedado demasiado rezagados a cola del pelotón y al llegar a ese punto de la carretera, el primer grupo acaba de salir escoltado por la Guardia Civil y tenemos que esperar a que regresen para acompañarnos a nosotros también. Estamos más de 15' esperando. Otra vez quedarte frío.

A los pocos kilómetros de reanudarse la marcha, entramos en la población del primer avituallamiento, allá por el km 30, y sabiendo que a la salida del pueblo tendremos el inicio de la cronometrada, nos tomamos nuestro tiempo para recargar líquidos, comer algo y preparar el tramo que nos espera.

Se van mezclando zonas de pista rápida, con zonas de zizagueo entre campos de cultivo de cereal, y cambiando radicalmente el paisaje. Pasamos de las altas montañas del Pirineo, a las bajas colinas, y bosques cerrados de Navarra. Hay zonas donde parece que nunca haya podido entrar un rayo de sol. La tierra se vuelve mucho más pastosa y ralentiza la marcha, y esto acompañado de senderos intransitables que obligan a empujar la bici una y otra vez.

Etapa donde la parte psicológica empieza a ser importante. No son solo km, sino qué tipo de km. 136 kilómetros de los que en movimiento el GPS me lee 7h25' para un total de 8h45' de tiempo total. ¿Quiere decir eso que estuvimos 1h20' parados en avituallamientos?. No, quiere decir que estuvimos posiblemente 20' parados en avituallamientos (como mucho) y 1h subiendo caminando esos senderos interminables e inciclables. Y todo ello, sin que haya llovido demasiado (al menos aparentemente). No quiero ni pensar cómo podría ser con lluvia de verdad.

Decía que la parte psicológica es importante en estas situaciones, porque de otra forma, el entorno puede contigo. Hay varias cosas que me ayudan; una es pensar en corto plazo; es decir, no pensar en que te quedan 100km u 80km, o 6 o 7 horas; cuando estás muy cansado, pensar en 7/8 horas la cabeza no lo asimila. Y menos aún pensar en los días que tienes por delante si son varios. Eso ya te hunde. Es mejor pensar en corto; en cuánto falta de la subida actual, cuándo es el próximo avituallamiento. Si piensas en que solo te quedan 5km de subida, y que después tienes una bajada de dejarte caer, ahí ya le has ganado a la cabeza. Te has quitado 15km sin nada de esfuerzo. Como pienses que te quedan 80km de sube/baja, te hundes.

Otra forma de relativizar es comparar la situación con un día de entreno cualquiera en el que te vas a meter esos 80km a ritmo alto en 4 horas. Pues ahora estás en carrera y es lo que tienes. Si lo puedes hacer en entreno, seguro que lo puedes hacer en carrera. Hay que interiorizar esos momentos y que no te superen. Después de muchas palizas parecidas y casi la inmensa mayoría terminadas, muchas veces pienso también en el "efecto ducha"; cuando te quieres dar cuenta, estás debajo de la ducha calentita; eso sí, cuesta llegar a ella.

En esta etapa tuvimos algún error en los datos de la organización; tanto en metros de desnivel, como en la situación del fin del tramo cronometrado y avituallamiento tres. Llegué muy cascado ya allí y pidiendo la hora. Paramos a comer algo (sándwiches de nocilla y Coca-Cola) y a enfrentarnos a la última subida del día, ya sin presión de tiempos, aunque también es verdad que poco a poco, esa presión del crono va disminuyendo. Al día siguiente disminuiría más aún.

Primera parte de subida por carretera, donde las previsiones se hacen realidad y empieza a diluviar torrencialmente. Nos ponemos el chubasquero y seguimos. Como no podía ser de otra manera, a mitad de subida nos desviamos a camino y las cosas se complican más por lo pesado del terreno. Al cabo de 30' llegamos a meta calados y muy fríos.

La logística en Roncesvalles es complicada. No es un centro con mucha oferta hotelera y nos tienen separados en varias poblaciones. Son las 16.45 y llevamos casi 9 horas desde que salimos de Jaca. Más castigo. Dejamos la bici, cogemos hora en el fisio y esperamos al bus de la organización que nos ha de llevar Espinal (creo que era el nombre de la población), donde nos alojaremos en un apartamento dentro de un albergue. Sitio sencillo, pero limpio y cálido. Inenarrable lo que es una ducha caliente tras este día.

Nos recogen en la furgo Roberto y Sam que están en otro alojamiento del mismo pueblo y nos subimos a Roncesvalles que es donde tendremos el fisio a las 18.30 (aunque llegamos tarde) y la pasta - party que comemos con avidez. Asistimos al briefing y nos volvemos a Espinal a ver la primera parte del partido de España con un café caliente. Pronto a la habitación sin terminar de ver el partido y a las 23.00 en la cama; al día siguiente la diana suena algo más temprano por lo complejo de la logística y desplazamientos hasta la salida.

Solo queda un día.

En la clasificación de la etapa: Séptimos.
Acumulada: Continuamos Octavos.

Chema

jueves, 16 de junio de 2016

Etapa 5: Ainsa - Jaca

Pasamos el ecuador de la Transpyr, y hacemos etapa íntegra en Huesca; desde Ainsa a Jaca.

La etapa es de las consideradas "cortas", con 89km y 2.300md+. El tramo cronometrado termina en el km 56.

El tiempo parece que aguanta y aunque se nota más frío que otros días, amanece relativamente despejado. El "cutre-hostal" en el que estamos alojados tiene una doble cara al entrar en el restaurante, habilitado para "bodas-bautizos-comuniones". El plano en relieve del Pirineo merece una foto, marcado con un punto rojo el "Usted está aquí". Aún quedan kilómetros hasta Hondarribia.


La salida se realiza desde la Plaza de Ainsa; toca subir hasta arriba del pueblo ciclando. No la podían haber hecho a pie de río... Cuando quiero cargar el track en el gps no me aparece y tengo que pasar por la mesa de control a que me lo carguen; el resultado es que salimos excesivamente atrás.

Una vez que dejamos el pueblo, la moto va abriendo la carrera; primero por pistas paralelas al río y luego en carretera. El pelotón se va estirando y concentrando lo que impide que la carrera vaya muy lanzada.

Las piernas se van quejando y cuesta calentarlas, incluso algún pinchazo agudo me voy llevando. Espero que no me deje ninguno tieso y acalambrado.

He perdido a Javi; juraría que va detrás de mi, pero tras alguna zona donde se han hecho dos o tres líneas de trazada bordeando charcos o árboles ya no estoy totalmente seguro. Prefiero seguir lo más adelante que pueda. Si él va detrás, terminará cogiéndome; y si va delante, se dejará caer para buscarme. Finalmente fue lo primero; unos km después me coge. Cuando lo hace dice que voy muy fuerte y que le ha costado demasiado alcanzarme. No sé si voy o no fuerte; voy al ritmo que puedo mantener de larga distancia y con un dolor de piernas importante. Aún ciclamos por caminos asfaltados, zonas de rodar con algo de pendiente positiva donde me manejo mejor que en cuestones muy pronunciados.



Por las referencias de otros equipos que vamos viendo estamos bastante bien colocados, quizá demasiado bien. El asfalto cambia a tierra y piedras y la pendiente va en aumento. Poco a poco el terreno se pone en mi contra. Con la carga de piernas que llevo, me es difícil meter golpe de pedal para superar escalones y coger cadencia. El puerto avanza y parece que nunca se va a acabar. Vamos sumando desnivel y empieza a llover; pero se agradece porque no es una lluvia torrencial y refresca más de lo que molesta. Sin llegar a ser una sangría empezamos a perder puestos con cuentagotas. Una lástima, porque revisando clasificaciones, y equipos que nos adelantaron y apenas nos terminaron sacando apenas 5' en el final del tramo, entraron quintos. Ya sabía que íbamos bien colocados. Ya no miro ni el desnivel que resta ni el km en el que estamos. El castigo empieza a ser excesivo. Pista interminable, collado que nunca se termina, mucho frío y viento en contra, y esa lluvia que se agradecía y que ahora nos deja pelaos. Cuando terminamos el collado empieza el tramo de bajada; la primera parte obligan a hacerla andando; el sendero es muy estrecho, pedregoso y muy expuesto al lado derecho. La caída es tremenda y la organización no se la quiere jugar. Aprovecho para sacar la GoPro y hacer cuatro fotos del paisaje que no se ve porque las nubes están metidas en el valle donde debería estar Sabiñánigo.


Cuando finalmente nos permiten montar, comienza lo bueno. Trialera con una primera parte complicada por escalones y "tráfico", una segunda más divertida aunque con mucha piedra suelta, y una tercera que es de las que más me han gustado de estos días. Mucho desnivel, curvas en "zeta" enlazadas unas con otras, tirando de brazos, de cuerpo, de piernas; impresionante. He llegado a la baliza del cronómetro con los brazos tiritando. Justo antes de acceder al avituallamiento, nos retiran los dorsales. Al parecer, las "autoridades" no nos dejan transitar con dorsales al no ser ya una carrera. No tendrán otras cosas que hacer las autoridades o robar aunque sea... Al parar en el avituallamiento sigo tiritando, pero de frío. Comemos cuatro galletas y un caldo y tiramos.


Nos quedan 30km no cronometrados que hacemos el tran-tran. Ultima subida por la carretera que va San Juan de la Peña y cuando ya creíamos que todo sería dejarse bajar por pista a Jaca, nos meten otra trialera de impresión; menos complicada que la primera, pero muy buen también.

Por fin llegamos a Jaca que está cubierta de nubes, y la amenaza de lluvia se hace realidad cayéndonos una gran chupa de agua entre la meta y la zona del parking de bicis.



Ducha caliente, menú del día (Migas con Huevo, Entrecote en salsa de pimienta, Tarta de Queso, Café, Vino con Gaseosa y Pan; todo veneno), y fisio, que me dice que tengo demasiada fatiga en las piernas; le contesto que no sé de qué (no te j....).

Aun con el mal rendimiento de la última parte del puerto, las clasificaciones:

Clasificación Etapa 5: Octavos de la Categoría.
Clasificación Acumulada tras Etapa 5: Mantenemos la Novena posición a 7 minutos de los Octavos y sacando 7 minutos también a los Décimos. Peleamos la "octava" o Defendemos la "novena" ??? Mañana lo veremos.

Chema


miércoles, 15 de junio de 2016

Etapa 4: Pont de Suert - Ainsa.

Etapa en la que cambiamos de Comunidad Autónoma (o de país), saliendo de Lleida y entrando en Huesca.


La etapa de hoy tiene 98km de recorrido y 2.900md+. Lo más destacable del día y lo que estamos esperando es meternos en terreno endurero en la Zona Cero de Ainsa. El templo del enduro en España. Sabemos que haremos alguna bajada chula.


Salimos puntuales de Pont de Suert, con mañana fresca (como la de todos los días), sol, nubes y mínima posibilidad de lluvia. Dos gotas nos cayeron llegando a Ainsa.


Toda la altura se concentra en dos largos puertos; pero el último de Categoría Especial.


Hay dos tramos cronometrados; el primero desde la salida hasta el km 40 y el segundo del km 50 al 79 (aprox).




Nada más empezar la carretera se pone cuesta arriba y a las piernas les cuesta ir cogiendo ritmo. Las pulsaciones siguen cayendo; si ayer aún llegaba a tocar las 160ppm, hoy apenas llego a 155ppm y bajando. Pero no soy el único; el resto de los 250 (o los que queden) no deben estar mucho mejor. Esto es algo que suele pasarse por alto. Tú piensas que estás fatal y que te van a dar pal'pelo, pero el resto piensa lo mismo. Al final eso se ve en las clasificaciones y en si en tu ritmo de carrera eres adelantado o ganas puestos.


Como suele ser habitual, los puertos empiezan por carreteras secundarias asfaltadas y a mitad de altura, se deja el asfalto para coger sendas o pistas forestales. Cuando eso pasa te echas a temblar, porque las posibilidades de que el terreno esté muy roto, las pendientes suban y las complicaciones aparezcan es una apuesta segura.


El final del primer puerto como tal (hasta entonces hay muchos sube-bajas contínuos), termina a la espalda del Turbón, un pequeño macizo que es fácilmente visible cuando viajamos de Madrid a Jaca al paso por Huesca. Ahí es donde está colocado el fin del primer tramo cronometrado y donde comienza la primera gran trialera del día. Llego algo flojo de fuerzas, aunque he ido comiendo bien y bebiendo, y cuando empezamos a tirarnos trialera abajo veo que no voy fino y que voy muy inseguro. No quiero ningún susto y a cada escalón que no veo el sitio claramente, bajo para no jugarme una caída tonta, aunque pienso que a ver si en lugar de caerme de la bici me voy a torcer un tobillo por lo inestable del terreno y a ver qué cuento yo que me ha pasado...


Termina la trialera y enlaza con un tramo de pista rápida donde nos encontramos con Sam y Roberto que han tenido algún problema con la cadena y están terminando de reparar. Salimos juntos y juntos llegamos al segundo avituallamiento, y a escasos 500m del inicio del segundo tramo cronometrado.


Nos tomamos nuestro tiempo para comer, beber y hacer pis. Un poco de espaguetis con tomate que saben a gloria bendita y unas galletas para ver si consigo quitarme la flojera. Salimos de nuevo y se nos presenta un puerto que amenaza con ser "Largo... pero duro" (como diría Perico Delgado; que por cierto, ha estado después en el Briefing de la etapa de mañana). Primeros tramos por carretera donde vuelvo a buscar ritmo y poco a poco lo consigo siguiendo la rueda de un guiri, que debe acabar de mi bici hasta las narices; no sé por qué, pero ha empezado a tener un ruido a cada pedalada cuando ciclo de pie y que luego también se empieza a dar incluso sentado. Vaya tortura. Igual "necesito" bici nueva...




Tras el paso por una aldeílla, pista asfaltada se convierte en pista de tierra y piedra (lo normal en el Mountain Bike). Una cosa hay que reconocerle a la organización, y es que clavan tanto la distancia como los desniveles. Y hasta ese punto pensé que estaría mal el de hoy. Porque al ritmo de subidas que llevábamos, a la ruta le faltarían demasiados kilómetros para alcanzar el desnivel de hoy. Pero claro, estaba yo equivocado, porque los 10km que quedan por delante son terroríficos. Cuestones de cemento (cuando en una pista hay un parche de cemento es porque el desnivel es tal que los todoterrenos empiezan a tener problemas para subirlos, y porque las lluvias y las rodadas destrozan la pista). Esto, a estas alturas, bueno, lo que se dice bueno, no es (al menos para mi). El corazón por los suelos, las patas muertas y los rampones que no se terminan. Voy mirando el gps y contando los metros que quedan hasta el km 78 que es el fin de la subida y no llega nunca, y cuando llega, ahí no está el final, y éste no se ve. Nos quedaban unos cientos de metros más, pero llegamos. Madre mía, qué paliza.


Paramos 5' para comer y beber, porque no espera lo mejor del día hasta Ainsa. 20km de senderos, trialeras, pedrolos, raíces, desfiladeros, barrancos, pedregales; todo lo que buscamos en una buena bajada de MTB. Qué gozada, por algo la Zona Cero de Ainsa tiene más de 400km de senderos señalizados para el MTB.


La plaza de Ainsa donde termina la etapa se sitúa en lo alto del pueblo; subida final y meta. Hoy ha sido un buen castigo.
Las clasificaciones de hoy:


- Clasificación Etapa 4: Novenos en la Categoría.
- Acumulada tras la Etapa 4: Mantenemos la Novena posición.


El recorrido de mejora es ya muy reducido; sobre todo por las sensaciones de piernas. A ver si vamos a empezar a pensar, no ya tanto en ganar puestos, sino en no perder lo que tenemos ahora.


Chema







martes, 14 de junio de 2016

Etapa 3: La Seu - Pont de Suert

Breve reseña de la etapa de hoy.



Primero los números: 114km y 3.200md+. Salida de La Seu para llegar a Pont de Suert, volviendo a rondar cotas cercanas a 2.000m de altitud.



Por seguridad la salida es neutralizada durante 10km y el coche que abre la carrera va a una velocidad que no exige apenas esfuerzo. Cuando se retira el coche, entra la moto hasta ese km 10. El tramo cronometrado terminará en el km 80 coincidiendo con el segundo avituallamiento.



Entre medias tres puertos. Un primer "puertaco" de 30km en total, siempre en subida; primero por un single track con un buen barranco, luego por asfalto remontando un desfiladero y finalmente por pista de tierra y piedra. Excepto alguna pequeña pala, nada comparado con los rampones de ayer.



Las piernas ya acumulan bastante fatiga, y el corazón no sube tan alto como los dos primeros días. Por contra, y aun con cierto dolor de piernas, el corazón se estabiliza cerca de las 160ppm lo que me sigue dejando llevar un ritmo alegre. Javi se va tocando los xxxx, pero mi ritmo ha de ser ese.



Vamos remontando alguna posición y otras que perdemos. Las gallinas que entran por las que salen, como diría José Mota.



Tras un rampón que evito tratar de subir montado y otra zona cernada de pateo obligatorio y después de coronar el collado más alto del día, empezamos a perder altura. El día es fantástico en lo meteorolgico; menos humedad, algo menos de temperatura y ligera brisa. La bajada está dividida en tres tramos; uno de pista muy estrecha y rápida, algo expuesta hacia el valla. Un segundo de pista ancha y de terreno roto. Y la tercera, la mejor del día; una trialera espectacular. Continuos escalones, raíces, pedrolos, zetas en desnivel; nos lo hemos pasado de vicio. Eso sí, llego a la pista con las manos dormidas. Tras ella, llegamos al primer avituallamiento en el que paramos a rellenar bidones y comer algo. Pinchamos cuatro "tenedorazos" de macarrones y salimos para no perder más tiempo.



Un pequeño tramo de single track, cruce del río, mini-tramo de conexión y buscando el tercer puerto. 600m de desnivel pero que el perfil pinta demasiado en vertical. Efectivamente, cuando entramos en la pista, esta es un muro. Son las 12.30pm aprox y hace bastante calor, que acompañado de que no hay sombra, de que vamos a 1km/h y de que incluso a tramos hay que patear, hace que sudemos la gota gorda. Bajamos a un pequeño descanso y afrontamos la última subida que termina en zona de asfalto ya a 5km del fin del cronometrado. Y cuando ya está todo hecho, rompo la cadena. Hacemos un intento de dejarnos caer sin cadena pensando que puede ser todo para abajo hasta el fin del tramo, pero no; hay zonas de rodar y subir. Paramos, ponemos un eslabón de enlace y en escasos 3-4 minutos estamos ciclando de nuevo. Algún sendero que no se ve bien el desvío, ida, vuelta y entramos en el final de la cronometrada. Son las 14.00 y llegamos desde las 8.10am en marcha. Paliza. 80km y 2.400m de desnivel hasta allí.








Paramos a comer algo tranquilamente antes de afrontar el último puerto largo del día; pero ya sin las prisas del tiempo de clasificaciones. Son 10km que personalmente me lo tomo con muchísima calma. Esto no va a contar, así que mejor no gastar muchas fuerzas y reservar para mañana. Ultimos 10km por carretera para entrar en Pont de Suert a eso de las 16.30.








Contento con el día; hay mucha gente que empieza a ir cascada y nosotros seguimos manteniendo buen ritmo; aún quedan 4 etapas; un mundo aún.

Primera etapa: Posición 21
Segunda etapa: Posición 11
Tercera etapa: Posición 8

General tras la tercera etapa: Posición 9, ganando 4 puestos.



Chema


lunes, 13 de junio de 2016

Etapa 2 - Camprodón - La Seu

La etapa de hoy ya se adentra en el Pirineo Catalán tras la aproximación de ayer.

Hoy tenemos 117km con 2.600md+ concentrados en los primeros 60km de la etapa.

Han montado dos tramos cronometrados de 20km cada uno; uno con inicio desde la salida y uno segundo desde el 32 al 52. Ambos coincidiendo con los dos grandes puertos del día.

La mañana amanece fresca pero despejada. Nos acercamos a la salida llevados por Rober y Sam en la furgoneta. Preparamos bicis; monto la GoPro y al apretar el soporte cede y casca. Todo por evitar que se fuera moviendo como ayer. Hoy no hay GoPro. Al entrar en el cajón nos eligen para revisar que llevamos el material obligatorio: GPS, mínimo de 1l de agua, teléfono móvil.... y luces y manta térmica. A todo decimos que "por su puesto que sí", pero las dos últimas cosas no las llevamos. Nos deja pasar habiendo comprobado que llevamos todo... al menos de palabra.

Salida y primer puerto. Puertaco mejor dicho. Unos rampones tremendos, con los que me alegro haber montado el plato de 30t, y que me hacen pensar en comprar un 28t para la Copa del Mundo de Megeve (MB-RACE) del 2 de Julio.

Quién dijo frío. Vamos sudando la gota gorda; aquí, con poco calor que haga, te empapas rápidamente y te caen chorretones de sudor. Completamos la subida y llega la bajada al fin del tramo cronometrado. Según empezamos, a Javi se le "cae" la horquilla hasta el fondo. Ha perdido todo el aire y va clavada. Pues nada, toca no jugarse el tipo y bajar sin suspensión. Nos adelantan bastantes, pero aún así Javi baja bien.

Fin del cronometrado y primer avituallamiento. Nos paramos a recargar y buscar una bomba de horquilla. Encontramos a un acompañante de otro biker que va con furgoneta y lleva de todo. Hinchamos y tiramos. El resto de la ruta no hubo más pérdida de aire. Cosas raras que pasan.

Iniciamos la aproximación al inicio del segundo cronometrado subiendo bastante desnivel hasta ese punto. Hacemos una fotillo con el móvil y empezamos el tramo. Que sea cronometrado no significa que vayamos a morirnos encima de la bici, pero sí intentas hacerlo a ritmo fuerte. Vamos adelantando a otros bikers; poco a poco los km hacen daño a todos. Ya estamos dentro del pirineo y el paisaje es impresionante. Grandes valles, altos picos, todo verde y bosques de pinos. Precioso. Nos toca patear una ladera de pasto para cambiar de valle; bucólico, pero a los gemelos no les hace ni pizca de gracia. Tras el collado y una rápida bajada, se ven ya las banderas del tramo fin de crono, pero a 5km de distancia. La pista va serpenteando en diagonal por las laderas y siempre ganando altura. Ultimo apretón y fin del tramo. Estamos en el km 60 aprox y todo lo que queda hasta el km 117, no cuenta para ninguna clasificación.

Carretera hasta La Molina y avituallamiento. Antes nos encontramos con Sam y Rober que han pinchado. Nos quedamos ya con ellos para hacer el resto de la ruta juntos. En el avituallamiento comemos sólido; macarrones con tomate que saben a gloria.

A continuación tendremos una zona de bajadas que combinan camino, carretera y algún sendero muy chulo para perder mucho desnivel. En teoría, una vez perdido ese desnivel mayor, el resto de etapa siempre es descendente hasta La Seu; pero aun siendo así, no deja de haber repechos, senderos y algún pateo. Y las piernas y el cuerpo ya va tocado. Se me hace pesado este último tramo. En el último avituallamiento paramos y me como un par de sándwiches de nocilla. Veneno, pero qué rico. Hacía tiempo que no la tomaba.

Finalmente llegamos a la carretera para recorrer los últimos 13km hasta meta, a eso de las 16.30 tras 7h20' de tiempo total y con bastantes paradas. El tiempo efectivo habrá sido de unas 6h45'. Nos hacemos foto con Jordi Carreras; el alma mater de Másquebici y precursor de la colaboración con la Fundación Summae con quien nos identificamos y tratamos de ayudar mínimamente.


Ya queda menos... pero queda un montón...


Revisando clasificaciones de nuestra categoría de Parejas Master:

Primera etapa: Posición 21
Segunda etapa: Posición 11
General tras la segunda etapa: Posición 13

Rutina habitual; comer y beber algo, buscar el camp, dejar la bici al mecánico, coger hora en el fisio, buscar hotel, ducha, cerve, fisio, cena, briefing... y crónica. A dormir.

Chema



domingo, 12 de junio de 2016

Etapa 1: Roses - Camprodón

Tras un viaje tranquilo con Samuel, Roberto y Javi (mi pareja de carrera), nos plantamos en Roses a la ahora de comer.


Menú sano; ensalada catalana, pollo asado, cervecita y helado de postre (menos sano, pero rico, rico).


Retirada de dorsales, regalos pagados, bolsa de transporte, y asignación de hoteles. A Javi y mi nos ubican uno a pie de playa propio de los años 70 y habilitado ahora para clientes de más de esa edad. Por lo demás, correcto y limpio; no nos hace falta más.


Organizamos equipajes, sacamos las bicis para probar que todo está en orden y nos acercamos a la presentación de la carrera que tiene lugar en la ciudadela; sitio chulo para el acontecimiento. Tras ella, y también dentro de la la propia ciudadela, han montado la cena y briefing. Nos despistamos un momento y cuando nos queremos dar cuenta, tenemos una cola de 200 personas para pasar a por el rancho. Decidimos quedarnos sentados tomando una patatas fritas y Coca-Cola que la organización ha ido repartiendo por las mesas y a esperar que el resto paseo por los perolos.


El briefing lo oímos cenando y nos sorprenden ciertas novedades, como que la prueba no es cronometrada de principio a fin, sino que para el día siguiente el tramo cronometrado estará entre el km 86 y 106. Los ojos como platos. No me van nada los apretones concentrados, soy de ritmo.


El caso es que la etapa tendrá una distancia de 116km y 2.400m de desnivel positivo. Lo de que sean o no cronometrados no dice que se salga rápido. Por mucho que solo cronometren 20km escasos, hay que hacer los 116km.


Nos recogemos y ponemos el despertador a las 6.15.


Son las 4.20am y todas las gaviotas de la costa han decidido ponerse en nuestra ventana. Solo falta Hitchcock.


Desayuno aceptable, a recoger habitación y bajamos con todos los trastos. Dejamos bolsas en la furgo de Roberto y nos vamos en la bici a la salida. Está apenas a 500m del hotel. Llegamos sobrados de tiempo, pero ya hay mucha gente bajo el arco y nos ponemos muy atrás. Da igual; los primeros km serán neutralizados y dará tiempo a colocarse.


Se da la salida y afortunadamente es tranquila y no hay necesidad de morirse como pasa en lo Open de Madrid. Breve recorrido por el paseo marítimo y rápidamente nos metemos en pista. Un par de km después el coche se retira y la moto que prometieron abriría carrera, no hace acto de presencia. En ese rato hemos remontado y nos metemos entre los 20 primeros. Mejor para no tragar polvo, para evitar alguna montonera si hay caídas y para no tener parones si surge algún estrechamiento que ralentice la marcha. Algún rato es el mismo Roberto quien tira del grupo de cabeza.


Los 30 primeros km transcurren así y llegamos con una media de más de 27km/h.


Ahí empiezan ya las primeras rampas, algún single track y continuo sube-baja que nos acompañarán el resto del día.


En unos de los taponemos por estrechamientos Javi se ha quedado atascado. Como sé que va mucho más fuerte, sigo yo delante sabiendo que me cogerá. Tarda un rato, pero termina haciéndolo. Muchos rampones duros de verdad donde tengo que meterlo todo. Decidido que para mañana cambio el plato y cambio el 32, por el de 30 dientes. De hecho, empiezo a pensar en comprar uno de 28 dientes para la MB-RACE del 2 de Julio.


El día es a ratos de sol, a muchos otros de cubierto, pero lo que hace es muchísima humedad y vamos calados de sudor. No hemos parado en el primer avituallamiento y lo hacemos en el segundo que está en el cuarenta-y-tatos. Llego seco y relleno los dos botes. Tardamos menos de un minuto en salir de nuevo. Lo que tardas en llegar dos bidones y vaciar el "bidón" abdominal.


Los 20km siguientes siguen la misma dinámica de terreno; solo añadir que se pasa por dos trialeras; una que tenemos que pasar andando porque nos bloquea el paso un biker "torpe" y la otra porque es la propia organización quien nos impide ciclarla. Trascurre por un puente y temen que alguien se caiga al río desde los 7 u 8 metros que tendrá.


Justo antes del inicio del tramo cronometrado hay un avituallamiento, donde nos cruzamos con la gente de la Transpyr Road. Mismas salidas y llegadas, pero recorrido por carretera. Rellenamos botes, tomamos algo de futa y continuamos. Pasamos ya por la alfombra de inicio de cronometraje (aunque no hay alfombra porque el detector es de antena), y 20m después un riachuelo donde está un fotógrafo tomando instantáneas. Preguntamos si es ciclable y contesta afirmativamente. Así lo es; no nos engaña, pero metemos media rueda dentro del agua y todo el aceite de la cadena a contaminar el medio ambiente.


La subida tiene unos primeros km muy duros. Yo incremento el ritmo que llevaba hasta entonces, pero tampoco te creas que tengo mucho más que lo dado hasta allí. Sin embargo, cojo a varias unidades. Javi ha tirado para arriba solo para darle un par de "palos" a Rober y Sam. Tras eso, me espera en un descanso y seguimos juntos.


A mitad de subida empiezo yo a tener algún problemilla de deshidratación y alimentación. No me entra nada, no asimilo bien lo que tomo y me desestabiliza la tripa. "Bah", pienso. Quedará poco. Pues no, queda un mundo y para colmo nos confundimos en un desvío que no vemos bien y nos hacemos 500m de subida más, con su correspondiente bajada cuando ya nos cercioramos de que estamos fuera del track. Fenomenal.


Cuando retomamos el "buen camino", este se complica. O ha llovido días atrás, o han pasado una manguera toda la noche. Madre mía, cómo está el sendero. Medio palmo de barro pegajoso durante un kilómetro o más (eso me pareció). Finalmemente, después de empujar la bici un cuestón, llegamos al final del tramos cronometrado. Paro el "lap" del gps y me marca 1h47'. Y yo que pensaba que lo deberíamos haber hecho en 1h15' como mucho...



De ahí a meta es perder el tiempo al no ser cronometrado. Nos dejamos caer aunque seguimos teniendo algún rampón tonto. LLegada muy bonita a Camprodón pasando por encima de un puente romano espectacular. Meta en 6h23'.


Tomamos algo de agua y de comida. Un sándwich caliente que entra solo. Llegamos embarrados de los últimos km y con las piernas tocadas. Qué mejor para ambas cosas que tenernos en el río. Allá que vamos. Qué gusto... y qué fresquito.


Rápido nos vamos a la zona de la Transpyr Camp para dejar bicis a los mecánicos y buscar nuestro hotel. El resto de la tarde, organizando bolsas en hotel y logística, tomando una cerve, cenando pronto, haciendo el masaje, escuchando el briefing y curioseando los libros que se traen algunos a la carrera...


Chema



sábado, 4 de junio de 2016

Los Antecedentes

Tras la participación del año pasado en la Titan Desert, y después de que Nacho Arribas me volviera a ofrecer ayuda para participar en una carrera de MTB por etapas en el 2016, empezamos a buscar en el calendario posibilidades.

Una opción era volver a la Titan; como carrera MTB seguro que no es la mejor, pero como viaje y experiencia, se la recomiendo a cualquier biker, sea del nivel que sea. Es apta para todos lo públicos, y solo lo agresivo de entorno, ese calor que se te mete en los pulmones, la arena, el polvo, la deshidratación, y la descomposición estomacal, es lo que realmente la hace dura; eso y el ritmo de carrera que quieras llevar. A parte de eso, y a no ser que tengas percances de carrera, alguien con una preparación física aceptable es capaz de acabar todas las etapas sin llegar fuera de control (si a la organización no se le va la mano como en la Etapa 1 de la edición 2015, en la que yo entré en 7h y el fuera de control hizo estragos; tanto que ampliaron sin límite y solamente bajo sanción en forma de penalización de tiempo). Lo grande de la Titan es que vives ocho días de bici, 24 horas al día, desde que llegas al aeropuerto, hasta que regresas a él. Campamento, jaimas, duchas, lavabos, colchones, carpas, desayunos, comidas, cenas. Pero este año no.

Más cercano estaba la Transportugal, de la que me han hablado maravillas. Un concepto de carrera diferente. Salidas por "tandas" según "hándicap" marcado por la edad de los participantes, sin avituallamientos intermedios, poco o nada marcado y complejos hoteleros en cada llegada espectaculares. Portugal de Norte a Sur. Sin embargo, cuando me interesé por la inscripción, estas ya estaban agotadas.

Otras más lejanas pero de renombre tampoco estaban accesibles, como la Cape Epic (Sudáfrica), en la que el sorteo no me deparó la asignación de dorsal, o a BCBR (Canadá) también con las inscripciones cubiertas. El resto de las que alguna vez haré no las llegué a plantear en serio, como la TransAlp o la Iron Bike. Esas para otro año.

Entre tanto, la Transpyr Gran Raid MTB siempre había estado presente en las cábalas, pero había dos motivos principales por los que no terminaba de decidirlo. Uno porque participar en la Transpyr me dejaba sin opciones de hacer la Pedals de Foc Non-Stop, la Ultramaratón MTB por excelencia y que solo conseguir acabarla es todo un reto. En mi cuarta participación el año pasado, en la edición 2015, y primera como Campeonato de España de Ultramaratón, terminé 5º de mi categoría y con opciones de haber optado al 4º, tras poco más de 14h de carrera. El segundo motivo era que la Transpyr, en su formato Competitivo obliga a una participación por Parejas, lo que supone un condicionante.

Casi que me costó más vencer el primer condicionante que el segundo. Tras el No "Rotundo" de JuanVi, con quien tantos km de carrera he compartido y siempre rueda con rueda, "Javi Jebi" siempre insistió en que quería correrla. Después de varias conversaciones, whatsapps, alguna visita a su tienda FitBikeMadrid y charla antes y después de las carreras del Open Madrid Maratón MTB, finalmente, cerramos pareja. Otras opciones como correr con Laura, las posponemos para otra ocasión, aunque tras los primeros test con Javi, ya me empecé a arrepentir de la decisión.

Aunque el año pasado ambos estábamos en niveles similares, ya en Enero era consciente de que Javi había dado un salto cualitativo importante, mientras que yo me mantuve en línea o con alguna pequeña mejora. En el transcurso de estos meses la brecha se ha mantenido, y aunque por mi parte los tiempos que he sacado en las últimas carreras son muy buenos (8h44' en el Soplao, bajando 20' el tiempo del año pasado), Javi sigue estando muy por delante.


Hemos tenido dos test en carrera para ver nuestros ritmos y emparejarnos lo mejor posible. Hicimos los 88 de Mammoth y posteriormente la primera edición de la Sierra Norte Bike Challenge (SNBC), carrera de tres etapas con 220km, 5.000md+ y unas 11 horas ciclando, quedando terceros clasificados de la prueba en su modalidad de Parejas. Carreras así te ayudan a plantearte cuál debe ser tu ritmo en una prueba por etapas, donde no cuenta cómo terminas hoy, sino cómo recuperarás para mañana. En mi caso, en la SNBC fui claramente de "Más a Menos". Esto hay que corregirlo para la Transpyr; no puedes llegar el tercer o cuarto día y estar muscularmente roto. Eso me pasó en la SNBC. Hay que controlar el pulso y solo pasar puntualmente del "umbral"; como estés mucho tiempo por encima de él, al día siguiente estás perdido y no recuperas la fatiga de las piernas.

En siete días estamos en Roses.

Chema