Tras la participación del año pasado en la Titan Desert, y después de que Nacho Arribas me volviera a ofrecer ayuda para participar en una carrera de MTB por etapas en el 2016, empezamos a buscar en el calendario posibilidades.
Más cercano estaba la Transportugal, de la que me han hablado maravillas. Un concepto de carrera diferente. Salidas por "tandas" según "hándicap" marcado por la edad de los participantes, sin avituallamientos intermedios, poco o nada marcado y complejos hoteleros en cada llegada espectaculares. Portugal de Norte a Sur. Sin embargo, cuando me interesé por la inscripción, estas ya estaban agotadas.
Otras más lejanas pero de renombre tampoco estaban accesibles, como la Cape Epic (Sudáfrica), en la que el sorteo no me deparó la asignación de dorsal, o a BCBR (Canadá) también con las inscripciones cubiertas. El resto de las que alguna vez haré no las llegué a plantear en serio, como la TransAlp o la Iron Bike. Esas para otro año.
Entre tanto, la Transpyr Gran Raid MTB siempre había estado presente en las cábalas, pero había dos motivos principales por los que no terminaba de decidirlo. Uno porque participar en la Transpyr me dejaba sin opciones de hacer la Pedals de Foc Non-Stop, la Ultramaratón MTB por excelencia y que solo conseguir acabarla es todo un reto. En mi cuarta participación el año pasado, en la edición 2015, y primera como Campeonato de España de Ultramaratón, terminé 5º de mi categoría y con opciones de haber optado al 4º, tras poco más de 14h de carrera. El segundo motivo era que la Transpyr, en su formato Competitivo obliga a una participación por Parejas, lo que supone un condicionante.
Casi que me costó más vencer el primer condicionante que el segundo. Tras el No "Rotundo" de JuanVi, con quien tantos km de carrera he compartido y siempre rueda con rueda, "Javi Jebi" siempre insistió en que quería correrla. Después de varias conversaciones, whatsapps, alguna visita a su tienda FitBikeMadrid y charla antes y después de las carreras del Open Madrid Maratón MTB, finalmente, cerramos pareja. Otras opciones como correr con Laura, las posponemos para otra ocasión, aunque tras los primeros test con Javi, ya me empecé a arrepentir de la decisión.
Aunque el año pasado ambos estábamos en niveles similares, ya en Enero era consciente de que Javi había dado un salto cualitativo importante, mientras que yo me mantuve en línea o con alguna pequeña mejora. En el transcurso de estos meses la brecha se ha mantenido, y aunque por mi parte los tiempos que he sacado en las últimas carreras son muy buenos (8h44' en el Soplao, bajando 20' el tiempo del año pasado), Javi sigue estando muy por delante.

Hemos tenido dos test en carrera para ver nuestros ritmos y emparejarnos lo mejor posible. Hicimos los 88 de Mammoth y posteriormente la primera edición de la Sierra Norte Bike Challenge (SNBC), carrera de tres etapas con 220km, 5.000md+ y unas 11 horas ciclando, quedando terceros clasificados de la prueba en su modalidad de Parejas. Carreras así te ayudan a plantearte cuál debe ser tu ritmo en una prueba por etapas, donde no cuenta cómo terminas hoy, sino cómo recuperarás para mañana. En mi caso, en la SNBC fui claramente de "Más a Menos". Esto hay que corregirlo para la Transpyr; no puedes llegar el tercer o cuarto día y estar muscularmente roto. Eso me pasó en la SNBC. Hay que controlar el pulso y solo pasar puntualmente del "umbral"; como estés mucho tiempo por encima de él, al día siguiente estás perdido y no recuperas la fatiga de las piernas.
En siete días estamos en Roses.
Chema
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