domingo, 12 de junio de 2016

Etapa 1: Roses - Camprodón

Tras un viaje tranquilo con Samuel, Roberto y Javi (mi pareja de carrera), nos plantamos en Roses a la ahora de comer.


Menú sano; ensalada catalana, pollo asado, cervecita y helado de postre (menos sano, pero rico, rico).


Retirada de dorsales, regalos pagados, bolsa de transporte, y asignación de hoteles. A Javi y mi nos ubican uno a pie de playa propio de los años 70 y habilitado ahora para clientes de más de esa edad. Por lo demás, correcto y limpio; no nos hace falta más.


Organizamos equipajes, sacamos las bicis para probar que todo está en orden y nos acercamos a la presentación de la carrera que tiene lugar en la ciudadela; sitio chulo para el acontecimiento. Tras ella, y también dentro de la la propia ciudadela, han montado la cena y briefing. Nos despistamos un momento y cuando nos queremos dar cuenta, tenemos una cola de 200 personas para pasar a por el rancho. Decidimos quedarnos sentados tomando una patatas fritas y Coca-Cola que la organización ha ido repartiendo por las mesas y a esperar que el resto paseo por los perolos.


El briefing lo oímos cenando y nos sorprenden ciertas novedades, como que la prueba no es cronometrada de principio a fin, sino que para el día siguiente el tramo cronometrado estará entre el km 86 y 106. Los ojos como platos. No me van nada los apretones concentrados, soy de ritmo.


El caso es que la etapa tendrá una distancia de 116km y 2.400m de desnivel positivo. Lo de que sean o no cronometrados no dice que se salga rápido. Por mucho que solo cronometren 20km escasos, hay que hacer los 116km.


Nos recogemos y ponemos el despertador a las 6.15.


Son las 4.20am y todas las gaviotas de la costa han decidido ponerse en nuestra ventana. Solo falta Hitchcock.


Desayuno aceptable, a recoger habitación y bajamos con todos los trastos. Dejamos bolsas en la furgo de Roberto y nos vamos en la bici a la salida. Está apenas a 500m del hotel. Llegamos sobrados de tiempo, pero ya hay mucha gente bajo el arco y nos ponemos muy atrás. Da igual; los primeros km serán neutralizados y dará tiempo a colocarse.


Se da la salida y afortunadamente es tranquila y no hay necesidad de morirse como pasa en lo Open de Madrid. Breve recorrido por el paseo marítimo y rápidamente nos metemos en pista. Un par de km después el coche se retira y la moto que prometieron abriría carrera, no hace acto de presencia. En ese rato hemos remontado y nos metemos entre los 20 primeros. Mejor para no tragar polvo, para evitar alguna montonera si hay caídas y para no tener parones si surge algún estrechamiento que ralentice la marcha. Algún rato es el mismo Roberto quien tira del grupo de cabeza.


Los 30 primeros km transcurren así y llegamos con una media de más de 27km/h.


Ahí empiezan ya las primeras rampas, algún single track y continuo sube-baja que nos acompañarán el resto del día.


En unos de los taponemos por estrechamientos Javi se ha quedado atascado. Como sé que va mucho más fuerte, sigo yo delante sabiendo que me cogerá. Tarda un rato, pero termina haciéndolo. Muchos rampones duros de verdad donde tengo que meterlo todo. Decidido que para mañana cambio el plato y cambio el 32, por el de 30 dientes. De hecho, empiezo a pensar en comprar uno de 28 dientes para la MB-RACE del 2 de Julio.


El día es a ratos de sol, a muchos otros de cubierto, pero lo que hace es muchísima humedad y vamos calados de sudor. No hemos parado en el primer avituallamiento y lo hacemos en el segundo que está en el cuarenta-y-tatos. Llego seco y relleno los dos botes. Tardamos menos de un minuto en salir de nuevo. Lo que tardas en llegar dos bidones y vaciar el "bidón" abdominal.


Los 20km siguientes siguen la misma dinámica de terreno; solo añadir que se pasa por dos trialeras; una que tenemos que pasar andando porque nos bloquea el paso un biker "torpe" y la otra porque es la propia organización quien nos impide ciclarla. Trascurre por un puente y temen que alguien se caiga al río desde los 7 u 8 metros que tendrá.


Justo antes del inicio del tramo cronometrado hay un avituallamiento, donde nos cruzamos con la gente de la Transpyr Road. Mismas salidas y llegadas, pero recorrido por carretera. Rellenamos botes, tomamos algo de futa y continuamos. Pasamos ya por la alfombra de inicio de cronometraje (aunque no hay alfombra porque el detector es de antena), y 20m después un riachuelo donde está un fotógrafo tomando instantáneas. Preguntamos si es ciclable y contesta afirmativamente. Así lo es; no nos engaña, pero metemos media rueda dentro del agua y todo el aceite de la cadena a contaminar el medio ambiente.


La subida tiene unos primeros km muy duros. Yo incremento el ritmo que llevaba hasta entonces, pero tampoco te creas que tengo mucho más que lo dado hasta allí. Sin embargo, cojo a varias unidades. Javi ha tirado para arriba solo para darle un par de "palos" a Rober y Sam. Tras eso, me espera en un descanso y seguimos juntos.


A mitad de subida empiezo yo a tener algún problemilla de deshidratación y alimentación. No me entra nada, no asimilo bien lo que tomo y me desestabiliza la tripa. "Bah", pienso. Quedará poco. Pues no, queda un mundo y para colmo nos confundimos en un desvío que no vemos bien y nos hacemos 500m de subida más, con su correspondiente bajada cuando ya nos cercioramos de que estamos fuera del track. Fenomenal.


Cuando retomamos el "buen camino", este se complica. O ha llovido días atrás, o han pasado una manguera toda la noche. Madre mía, cómo está el sendero. Medio palmo de barro pegajoso durante un kilómetro o más (eso me pareció). Finalmemente, después de empujar la bici un cuestón, llegamos al final del tramos cronometrado. Paro el "lap" del gps y me marca 1h47'. Y yo que pensaba que lo deberíamos haber hecho en 1h15' como mucho...



De ahí a meta es perder el tiempo al no ser cronometrado. Nos dejamos caer aunque seguimos teniendo algún rampón tonto. LLegada muy bonita a Camprodón pasando por encima de un puente romano espectacular. Meta en 6h23'.


Tomamos algo de agua y de comida. Un sándwich caliente que entra solo. Llegamos embarrados de los últimos km y con las piernas tocadas. Qué mejor para ambas cosas que tenernos en el río. Allá que vamos. Qué gusto... y qué fresquito.


Rápido nos vamos a la zona de la Transpyr Camp para dejar bicis a los mecánicos y buscar nuestro hotel. El resto de la tarde, organizando bolsas en hotel y logística, tomando una cerve, cenando pronto, haciendo el masaje, escuchando el briefing y curioseando los libros que se traen algunos a la carrera...


Chema



2 comentarios:

  1. Que disciplina la tuya para hacer la crónica día a día. Ahh, y ya se lo que te desestabilizó la tripa. Esas patatas fritas del día anterior. 😉

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  2. Que disciplina la tuya para hacer la crónica día a día. Ahh, y ya se lo que te desestabilizó la tripa. Esas patatas fritas del día anterior. 😉

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